Så er der lidt vurdering af de sydamerikanskr spilleres præstationer i første runde af Serie A.
HispanoameriCalcio La actuación de los jugadores hispanoamericanos en la fecha 1 de la Serie A
Por Federico Manfredo
ROMA -- Como quedó dicho en el comentario de la primera jornada de la "Cátedra de la Táctica", fue más que positivo el aporte al espectáculo de los latinos, con 6 anotaciones hispanoamericanas, las de Edinson Cavani, Rinaldo Cruzado, Alejandro Gómez, Nicolás López, Diego Milito y Pablo Osvaldo, más nada menos que tres mejores de la cancha, a saber los goleadores de Chievo, Inter y Nápoli.
También este año son muchísimos los americanos hispanohablantes en el fútbol italiano y en este turno fueron la belleza de 59 los que jugaron, 57 de los cuales fueron evaluados. Se contaron muchas insuficiencias, lamentablemente, nada menos que 13, pero también muchos protagonistas en positivo.
El equipo de la semana es realmente muy bueno, parado con un 3-4-3 muy ofensivo. Por primera vez encontramos dos jugadores por un rol: esto porque ambos anotaron y jugaron muy bien, pero al mismo tiempo no se los podía poner juntos para poder armar un equipo que fuese lógico y factible. Al fin y al cabo, hay que empezar a usar los suplentes, especialmente ahora que en Calcio se pueden llevar nada menos que 11 jugadores al banco.
Acá va el equipo: Andujar (6) al arco - Roncaglia (7), Yepes (7.5) y Britos (7) en defensa - Cuadrado (7.5), Pizarro (7.5), Cruzado (8.5) y Gómez (8) en la línea de los volantes - Cavani (7.5) o Osvaldo (7.5), Milito (8.5) y López (8) en el tridente ofensivo.
Sergio Almirón - 1980 - (Argentina - Catania): 7
La tranquilidad, la inteligencia y la precisión con la que dirigió a su equipo desde el círculo central era digna de los grandes campeones que tenía en frente, como De Rossi y Pjanic y, en realidad, se lució más que ellos en este desafío.
Pablo Alvárez - 1984 - (Argentina - Catania): 6
Tras un partido largo, difícil, pero bastante bien jugado, López se la escondió, le metió un sombrero y adelante suyo metió el 2 a 2. Mala suerte más que demérito.
Mariano Andujar - 1983 - (Argentina - Catania): 6
No tuvo culpa en los goles. Por el resto, ordinaria administración, condimentada con algunas buenas atajadas.
Edgar Barreto - 1984 - (Paraguay - Palermo): 5.5
Simplemente una mala noche. Sannino lo sacó faltando diez al final.
Pablo Barrientos - 1985 - (Argentina - Catania): 6
Sesenta y seis minutos de sacrificio, para cerrarlo a Balzaretti, uno de los giallorossi más activos. Se vio poco adelante, sin embargo, por culpa de todo ese trabajo de cobertura.
Christian Battocchio - 1992 - (Argentina - Udinese): 6
Bien el primer tiempo, pero no mantuvo el nivel en el complemento, especialmente a la hora de hacerse cargo del balón.
Gonzalo Bergessio - 1984 - (Argentina - Catania): 6
Partido de gran sacrificio, tanto que salió al minuto 76 realmente muy cansado. No brilló pero tampoco desmereció.
Nicolás Bértolo - 1986 - (Argentina - Palermo): 6
Uno de los pocos "suficientes" de Palermo: luchó, corrió, quitó y nunca se rindió. Una performance que le da coraje a su entrenador, porque alguien por lo menos sudó la remera.
Miguél Britos - 1985 - (Uruguay - Nápoli): 7
Simplemente impasable por el segundo piso, supo enfrentarse también por abajo a los rápidos delanteros rosanegros. De su buena performance dependió mucho la mala noche de Palermo.
Nicolás Burdisso - 1981 - (Argentina - Roma): 6.5
Partido de experiencia en la difícil labor de mantener segura una defensa que jugó en promedio a 53 metros desde su arco. Lamentablemente, Catania lastimó cada vez que la retaguardia giallorossa falló, pero él no tuvo culpas en eso.
Esteban Cambiasso - 1980 - (Argentina - Inter): 6.5
Se lo veía cansado y todos se preguntaban cuanto podía darle aún a este equipo. Stramaccioni le puso dos corredores a lado y demostró que "Cerebro" puede todavía contar muchas cosas positivas en este campeonato, con su gran sentido táctico y su enorme inteligencia en materia de fútbol.
Hugo Campagnaro - 1980 - (Argentina - Nápoli): 6.5
Se lució menos que su compañero uruguayo, pero también él estuvo muy sólido y solvente. Claro, no fue un partido muy complicado, pero si en cambio fue una pesadilla para los sicilianos, fue por mérito de la buena defensa del Burro.
Lucas Castro - 1989 - (Argentina - Catania): 6
Le dio el cambio a Barrientos y siguió con la labor "en las sombras" que había cumplido su colega hasta ese momento. Falló una gran chance sobre el final, que podía valer dos puntos más, estampando un mano a mano en el travesaño. Mala suerte.
Edinson Cavani - 1987 - (Uruguay - Nápoli): 7.5
Merecía el gol, que llegó sobre el final del partido, tanto por el partidazo disputado cuanto por una tremenda jugada que protagonizó durante el primer tiempo. El Matador en este estado de forma los vale todos los 55 millones de cláusula para rescindir el nuevo contrato que está a punto de firmar con Nápoli.
Mauro Cetto - 1982 - (Argentina - Palermo): 5
En ataque había logrado conquistarse un penal clarísimo, que solamente los referís no vieron. En defensa, no supo realmente como oponerse a sus rivales.
Rinaldo Cruzado - 1984 - (Perú - Chievo): 8.5
Cuando Di Carlo se decidió a ponerlo al 61º, el desafío cambió completamente. Se vio enseguida que estaba en una gran noche y, en efecto, en apenas cuatro minutos dibujó una asistencia perfecta para Pellissier. Siguió iluminando a su equipo y más tarde anotó él mismo el 2 a 0 que cerró definitivamente el trámite, con un gran "golpe de billar". Debe ser titular. No hay discusión.
Juan Cuadrado - 1988 - (Colombia - Fiorentina): 7.5
Con su ingreso al minuto 57 cambió realmente el partido, transformando en positivo a su equipo. Empujó muchísimo por derecha, sin dejar de defender, y le demostró a Montella que debía ser titular y a Udinese que debía quedarse con él.
Germán Denis - 1981 - (Argentina - Atalanta): 5.5
La única chance que tuvo, de tap-in, Marchetti se opuso a su disparo con todo el cuerpo, cumpliendo una gran atajada. Por el resto, se vio muy poco y debe ser en mayor parte culpa suya, puesto que Moralez se vio muy inspirado. Quizás en un día mejor el Tanque se hubiese movido más y así hubiera recibido una buena asistencia. Debe aún entrar en forma.
Marcelo Estigarribia - 1987 - (Paraguay - Sampdoria): 6
Ferrar le pedía jugar más alto, pero cada vez que subía los compañeros lo llamaban a toda voz para ayudar en defensa. Corrió muchísimo y si bien no brilló, fue muy importante para el equilibrio de su equipo. Salió faltando unos quince minutos y pico al final.
Walter Gárgano - 1984 - (Uruguay - Inter): 7
Como si hubiese siempre jugado en este equipo, el uruguayo se encontró de maravilla con sus nuevos compañeros. En posición de "cinco" corrió y cortó muchísimo. Salió al minuto 86.
Alejandro Gómez - 1988 - (Argentina - Catania): 8
De no haber premiado Nico López por ese gol maravilloso (signo del destino), la figura del partido hubiese sin dudas sido Gómez. El Papu jugó un partidazo y, a pesar de estar muy cansado (corrió muchísimo), tuvo la lucidez de meter el 2 a 1 a y no quiso salir nunca, luchando hasta el final cada balón. Fenomenal y determinante.
Álvaro González - 1984 - (Uruguay - Lazio): 7
Quitó, corrió, entregó con precisión y hasta se inmoló en barrera para desviar un peligroso remate de tiro libre. Difícil pedirle más de lo que puso en los 84 minutos disputados, especialmente en el debut y sobre todo en esta disposición, con Hernanes en su misma línea en el medio, lo que significa que debe correr y cubrir aún más que los pasados años.
Freddy Guarín - 1986 - (Colombia - Inter): 6.5
Menos brillante de lo acostumbrado (véase una buena chance desperdiciada), pero sólido, eficaz y ya bastante bien físicamente. Ante Pescara jugó un partido ordenado y de grande atención táctica.
Abel Hernández - 1990 - (Uruguay - Palermo): 5
Por momentos no se entendía si estaba o no en la cancha. No fue toda su culpa, puesto que el equipo jugó mal y le ofreció pocos balones, pero hay que admitir que él hizo muy poco para ayudar a sus compañeros, probablemente desmoralizado por cuanto ocurría.
Víctor Ibarbo - 1990 - (Colombia - Cagliari): s.v.
Unos diez minutos al final, contando también el descuento.
Cristobal Jorquera - 1988 - (Chile - Genoa): 5
Falló el penal al inicio y, a pesar de un par de llamaradas, el yerro evidentemente lo condicionó psicológicamente. No regresó desde los vestuarios en el entretiempo.
Erik Lamela - 1992 - (Argentina - Roma): 5
Por todos los 72 minutos disputados falló mucho e hizo muy poco de lo que le pedía su entrenador.
Joaquín Larrivey - 1984 - (Argentina - Cagliari): 5
Todo el equipo jugó bastante mal y, en ese contexto, el argentino hizo muy poco para salvarse.
Cristian Ledesma - 1982 - (Argentina - Lazio): 6.5
Buena dirección la suya. Sin llamaradas particulares ni golpes de genio, "barrió" el patio de casa con eficacia y grande puntualidad. Fundamental para el equilibrio del equipo.
Nicolás López - 1993 - (Uruguay - Roma): 8
Lo premiamos con la mención de figura de la cancha por la importancia y el valor que tiene el hecho de ingresar a menos de cinco minutos de final, sin contar el descuento, y anotar un golazo con tanto de sombrero y sablazo para igualar el marcador. Es un predestinado el joven Nico y si no se pierde por el camino, será una de las estrellas mundiales del fútbol en pocos años.
Gastón Maxi López - 1984 - (Argentina - Sampdoria): 6
Entró para jugar el último cuarto de hora (y poco más) y, curiosamente, sirvió más para defender y tener el balón lejos de su área que para la fase ofensiva.
Diego Milito - 1979 - (Argentina - Inter): 8.5
El gol del 2 a 0, dos asistencias, otro gran pase de gol para Guarín (desperdiciado) y mucho juego para el equipo. Falló también él una buena ocasión, pero con este Príncipe Inter puede soñar con grandes resultados. Stramaccioni le dio descanso al minuto 84.
Maximiliano Moralez - 1987 - (Argentina - Atalanta): 7.5
El mejor de Atalanta y uno de los mejores del partido, rozó el gol en más de una ocasión y si no logró anotar fue sólo porque Marchetti "se puso la de Superman" y fue sin dudas la figura del partido. Intentó cambiar el destino del desafío hasta el final.
Ezequiel Muñoz - 1990 - (Argentina - Palermo): 5
Como Cetto, sufrió muchísimo los ataques rivales. Encontró dificultan en mantener la posición, en las marcas directas y en el juego aéreo.
Luís Muriel - 1991 - (Colombia - Udinese): 6.5
En un desafío algo raro, en el que empezó fallando una buena chance para anotar, inventó el gran pase (genial) para el gol del 1 a 0 de Maicosuel. Por el resto, no brilló pero trabajó mucho para el equipo. Salió al minuto 66.
Pablo Osvaldo - 1986 - (Argentina - Roma): 7.5
Bastante desaparecido por toda la primera etapa, en el complemento se despertó con todo, partió un palo, buscó un gol imposible con un golpe de taco hermoso y firmó el momentáneo 1 a 1 con una chilena impresionante. Un partidazo el suyo, porque además luchó hasta el final con todo. Lo único que no nos gustó: demasiados sonrisas al final del partido. Roma empató de local ante un equipo "chico" y no es cosa para estar felices.
Dorlan Pabón - 1988 - (Colombia - Parma): 5.5
Es chiquito, pero con su elevación y sus golpes de cabeza en el medio de la cancha fue el arma que le permitió a Parma treparse en el césped por todo el primer tiempo. Sin embargo, no se movió bien adelante y desperdició dos excelentes ocasiones para mostrar su famoso derechazo. Salió al 58º.
Gabriel Paletta - 1986 - (Argentina - Parma): 7
Defendió muy bien y dirigió su línea con grande autoridad. Lamentablemente, Lucarelli y Zaccardo mermaron mucho en el segundo tiempo y así él se vio condicionado mucho también.
Roberto Pereyra - 1991 - (Argentina - Udinese): 5.5
Ingresado en el entretiempo, tuvo el encargo de hacer un poco de todo: cubrir, atacar, mostrase adelante, garantizar cobertura por la franja. En definitiva, como suele pasar, demasiados trabajos significaron poco producto. Tuvo la mala suerte de jugar en el mejor momento de Fiorentina.
Diego Pérez - 1980 - (Uruguay - Bologna): 5
Prácticamente dos puntos menos respecto la evaluación que merecía por el gran partido disputado por culpa de esa roja al 87º. No se puede empezar un torneo con esos nervios, especialmente porque no le da un buen mensaje a sus compañeros y porque, por encima, no estará a disposición para la próxima jornada. Grave error que uno como él no puede y no debe concederse.
Mauricio Pinilla - 1984 - (Chile - Cagliari): 6.5
Lo obligó a Frey a una tapada increíble en el primer tiempo y rozó el 1 a 1 también en el complemento. Intentó transformar en oro los pocos balones que sus compañeros le hicieron llegar y casi lo logra, de no ser por la mala suerte y un reflejo impresionante del portero local.
Iván Piris - 1989 - (Paraguay - Roma): 5
Tuvo una noche mala, sin dudas. Es un jugador de calidad, pero a pesar de eso no acertó ningún centro al área. Además, estaba totalmente fuera de posición en ocasión del 2 a 1 de Catania. Cosas que suelen pasar en los equipos de Zeman, pero que pesan de todas maneras en las evaluaciones individuales.
Davíd Pizarro - 1979 - (Chile - Fiorentina): 7.5
Fue uno de los mejores de la cancha, puesto que dictó los tiempos de la maniobra de su equipo por todo el partido con gran eficacia y continuidad. En la segunda etapa ayudó mucho también en fase defensiva, especialmente presionando en la mitad de la cancha rival.
Juan Quintero - 1993 - (Colombia - Pescara): 6.5
Una media hora sobre el final de gran personalidad y talento. No caben dudas de que conquistará pronto una remera titular.
Egidio Ríos - 1982 - (Uruguay - Palermo): 6
Entró e intentó poner fuerza, garra y juego físico para equilibrar un poco el trámite en el medio. No fue suficiente, pero el equipo mejoró un poco con él sobre el césped.
Gonzalo Rodríguez - 1984 - (Argentina - Fiorentina): 6.5
Como los otros dos defensores, cometió un pequeño error en la jugada del gol de Udinese. Sin embargo, estuvo bastante sólido, lo que no era fácil, especialmente ante el rápido Muriel.
Sergio Romero - 1987 - (Argentina - Sampdoria): 7
Gran debut en Serie A del portero argentino, determinante con un par de tapadas muy importantes y, sobre todo, con su carácter y personalidad. Fundamental para los primeros tres puntos de su equipo.
Facundo Roncaglia - 1987 - (Argentina - Fiorentina): 7
Lo que convence mucho de este muchacho es que ya supo conquistar a la hinchada florentina con su corazón y su grande coraje. Ante Udinese estuvo bien: falló un poco en ocasión del 1 a 0 rival, como toda la defensa, pero fue el más sólido de la retaguardia y con sus anticipos dominó a los delanteros albinegros en el complemento.
Mario Santana - 1981 - (Argentina - Torino): 6
Se lo vio poco al inicio, tras su ingreso al 55º, pero sobre el final metió un par de jugadas interesantes, que de llegar antes, cuando sus compañeros estaban más lúcidos y reactivos, hubiesen podido cambiar el partido.
Lionel Scaloni - 1978 - (Argentina - Lazio): s.v.
Pocos minutos sobre el final. Imposible evaluarlo.
Ezequiel Schelotto - 1989 - (Argentina - Atalanta): 5
Tuvo un debut pésimo y disputó el que quizás fue su peor partido desde que está en Bérgamo. Colantuono lo sacó tras 67 minutos de poco y nada.
Felipe Seymour - 1987 - (Chile - Genoa): 6.5
De Canio tuvo que sacarlo al minuto 67 porque había dejado sobre el césped todo lo que tenía. Jugó con todo y fue muy útil para su equipo, especialmente en fase defensiva.
Matías Silvestre - 1984 - (Argentina - Inter): 6
No convenció mucho: hasta que Pescara tuvo el entusiasmo de atacar con todo, sufrió bastante. Y también en el complemento tuvo una noche difícil. Pero aguantó y eso es lo importante.
Fernando Tissone - 1986 - (Argentina - Sampdoria): 7
Se habló mucho de lo mal que jugó la línea de volantes rossonera pero demasiado poco de lo bien que lo hizo la de Sampdoria, especialmente Tissone. EN efecto, el argentino mantuvo el fortín con un gran sentido de la posesión y fue uno de los que más se hizo cargo del balón en los momentos calientes del partido.
Jaime Valdés - 1981 - (Chile - Parma): 7
Uno de los pocos de Parma que estuvo realmente bien: dirigió con grande inteligencia y precisión las jugadas de su equipo, pero supo también dictar los tiempos de la fase defensiva, especialmente en el primer tiempo.
Eduardo Vargas - 1989 - (Chile - Nápoli): 6.5
En pocos minutos (ingresó al 77º) demostró todas las ganas que tiene con la excelente asistencia para el 3 a 0 de Cavani. Le demostró a Mazzarri que debía entrar antes para liquidar enseguida el trámite.
Arturo Vidal - 1987 - (Chile - Juventus): 6
No estaba jugando mal en el primer tiempo, pero falló el penal y se apagó, algo marcado por ese error. Regresó en el entretiempo como si nada hubiese ocurrido y jugó muy bien. Pesa en la evaluación, claramente, ese yerro sobre el 0 a 0, pero no merece la insuficiencia.
Mario Yepes - 1976 - (Colombia - Milan): 7.5
Que un defensor de 36 años sea el hombre más peligroso de Milan, habla bastante claro del mal momento del Diávolo, pero al mismo tiempo le hace honor al Pirata, un jugador de inmenso nivel que ante Sampdoria fue insuperable en defensa y fundamental en ataque. Merecía mejor suerte y anotar por lo menos un gol, para llevarse también la mención de figura de la cancha. Así no fue, lamentablemente para él.
Javier Zanetti - 1973 - (Argentina - Inter): 6
Medio punto menos por la clara falta de penal que cometió cuando el partido estaba aún 0 a 0. Pero la suficiencia se la mereció, sobre todo por el coraje con el que mantuvo el ritmo de los jovencitos que corrían a toda velocidad por todo el frente de ataque.
Brasil: Flamengo, Vasco, Fluminense, Botafogo (100% Carioca) Rio > Säo Paulo
MENGÃO TRI DA AMÈRICA: https://www.youtube.com/watch?v=1RlVt8zJhXQ